Viernes, 22 de Setiembre de 2017

¿Estoy en manos de un buen entrenador personal?



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Estamos en la era de la individualización. Las zapatillas se customizan, los coches se tunean y los productos y servicios se personalizan en función de los deseos. Las ventajas de la personalización son obvias. En los gimnasios este producto se convierte en el servicio que ofrece el entrenador personal.

 Cada vez es más común ver en los gimnasios a profesionales cuya labor es el asesoramiento personalizado del deportista.  El entrenador personal debe caracterizarse por poder garantizar el éxito del cliente si este sigue el entrenamiento según las pautas marcadas.

 Si has decidido ponerte en manos de un entrenador personal, o lo estas considerando, debes saber que has tomado una de las decisiones más inteligentes de tu vida deportiva ya que estas invirtiendo en salud y bienestar. Pero antes piensa…

¿Recuerdas la ultima vez que compraste algo? Lo probaste, comparaste y te aseguraste de que servia para lo que querías… ¿No harás lo mismo cuando requieras los servicios de un entrenador personal?... Con estas pautas podrás saber si estas en manos de un buen entrenador personal.


El buen entrenador personal:

• Posee y puede demostrar unos sólidos conocimientos en las ciencias del ejercicio. Y no nos olvidemos de que el conocimiento no lo es todo: sin una buena base práctica de aplicación tampoco será capaz de asesorarte correctamente. No dudes en pedir las referencias del entrenador antes de contratarle o adquirir un bono.



• Mantiene toda la información que le das en la más absoluta confidencialidad.



• No intenta venderte continuamente productos en los queél se lleva un porcentaje de los beneficios.



• Es un ejemplo a seguir pero no te apabulla con sus logros.



• Medidas de seguridad: tiene una titulación vigente en primeros auxilios y se preocupa por reciclarse.



• Sus sesiones siempre están perfectamente planificadas, pero es capaz de modificarlas si así lo requiere tu situación personal.



• Te realiza una valoración inicial para determinar tu estado de forma así como los posibles riesgos que, debido a tu condición física o historial médico, puedan derivarse de la práctica de determinada actividad física.



• Respeta su campo de trabajo y sabe dónde puede llegar (no receta dietas, no diagnostica enfermedades, no rehabilita sin el alta médica…) .



• Cumple los objetivos previstos de forma realista, no intenta engañarte ni camelarte con falsas expectativas o entrenamientos que no te conducen a los resultados que tú esperas.



• Es un entrenador formador y orientador: no se limita a ayudarte durante el entrenamiento, intenta que aprendas y saques lo mejor de ti mismo.



• Tiene experiencia en el sector y experiencia en trabajar tu objetivo concreto.



• Y por supuesto, cumple con todas aquellas normas no escritas que siempre deberían cumplirse en cualquier servicio entre personas: es puntual, mantiene las debidas medidas de higiene tanto en su cuidado personal como en el contacto físico que mantiene contigo, sabe adaptar su vocabulario a tus necesidades, demuestra ilusión por su trabajo e intenta motivarte. En definitiva: intenta ofrecerte en todo momento el mejor servicio que es capaz de realizar.

Por Iván Gonzalo Martínez y Gabriel Hernando Castañeda