Viernes, 22 de Setiembre de 2017

De la producción de energía al trabajo muscular



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Mucho se habla de la energía y de su importancia en nuestra vida y nuestro rendimiento en diferentes actividades, especialmente las deportivas. Pero, ¿qué es la energía, de dónde proviene y cómo hace nuestro organismo para acumularla y usarla?

Todas las sustancias nutritivas que se han absorbido por medio de la digestión, brindan al organismo la energía suficiente para que pueda realizar todas sus funciones. Le proporcionan además el material constitutivo que necesita para ir reponiendo las propias pérdidas que se producen diariamente con el desarrollo de esas funciones.

Las células, para obtener energía, no pueden utilizar estas sustancias directamente. Lo hacen a través de una molécula denominada adenosintrifosfato , o ATP, el cual se sintetiza a partir de las sustancias nutritivas. Debido a las tres moléculas de ácido fosfórico (trifosfato) que posee, el ATP almacena en sus enlaces de unión una gran cantidad de energía, de tal modo que este elemento representa un verdadero acumulador de energía que se “carga” cuando esa energía sobra y se “devuelve” en el momento adecuado en que se necesita. En el caso de que una célula necesite energía para cualquier función, mediante un proceso de hidrólisis (ruptura) se separa de la extremidad de la molécula de ATP una de las uniones de fosfato, lo que produce una gran liberación energética.

ENERGÍA Y EJERCICIO

Hablemos ahora de las fuentes de energía en relación con la intensidad del ejercicio. La energía para la realización del trabajo muscular proviene de los alimentos o de las reservas del organismo. Para obtenerla se reconocen 3 caminos: 

• La hidrólisis del ATP (separación de una unión fosfato de la molécula de ATP) a la cual ya hicimos referencia.

• La oxidación de los Hidratos de carbono o glúcidos, ya sea por mecanismos aerobios (en presencia de oxígeno) o anaerobios (en ausencia de oxígeno).

• La oxidación de los ácidos grasos que siempre es aerobia.

¿Cómo se decide este mecanismo? Si el comienzo del ejercicio es repentino o su intensidad muy alta, el ATP es la fuente de energía. La oxidación de los ácidos grasos es la fuente más importante de energía para los esfuerzos prolongados de baja intensidad. En esfuerzos de intensidad baja e intermedia participan también los glúcidos y su aporte porcentual va creciendo a medida que aumenta la intensidad del trabajo. La capacidad de oxidar ácidos grasos aumenta con el grado de entrenamiento lo que permite un ahorro de los hidratos de carbono. Este es un punto de mucha importancia en las pruebas prolongadas, pues las reservas de glúcidos son limitadas.

La nutrición en el deporte tiene relación con dos aspectos principales:

• La provisión de elementos energéticos para consumo inmediato y reposición de las reservas (glucosa y ácidos grasos).

• El suministro de elementos constructivos y dinámicos (proteínas y minerales).

NECESIDADES ENERGÉTICAS

Las necesidades energéticas de un sujeto no son uniformes a lo largo de todo su ciclo vital, variando entre los distintos individuos y viéndose condicionadas por la actividad muscular que realiza, la temperatura ambiente, etc.

 Un individuo de 70 kilogramos de peso, en condiciones basales, esto es, en ayunas, reposo absoluto, sin estar sometido a ninguna actividad funcional extra, y con el único gasto energético que se necesita para mantener las funciones vitales, necesita alrededor de 1800 Calorías diarias.

Cuando este individuo desarrolla una actividad de trabajo moderado, las necesidades de aporte calórico se elevan entre las 2500 y 3000 calorías cada 24 horas.

Es decir, cuando mayor sea la cantidad de ejercicio o trabajo muscular que realice, tanto más aumentarán las necesidades energéticas diarias, de tal modo que una persona entrenada que realice una actividad intensa, podría aumentar hasta 3 veces la cantidad de calorías basales.

Se define al metabolismo basal como la cantidad mínima de energía que se necesita para una adecuada actividad de las funciones orgánicas vitales en estado de reposo y en condiciones basales.

Este concepto es de enorme importancia, dado que para preservar la vida es necesario un mínimo consumo de energía irreductible que mantenga en funcionamiento continuo los diferentes sistemas vitales del organismo.

Por Gimnasios Online