Viernes, 17 de Noviembre de 2017

Beneficios de la práctica del taekwondo en los niños



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El taekwondo como arte marcial se desarrolla cuando el practicante se consagra en mente y cuerpo al refinamiento de la habilidad en el taekwondo, moderando la búsqueda de un propósito práctico y convirtiéndose en el valor de la práctica.



Es decir, la búsqueda de la perfección en a habilidad, es el punto clave de este arte marcial. Como ejercicio físico tiene influencia en el desarrollo del crecimiento de los niños, en las condiciones de salud de los jóvenes y mayores, constituyendo el tipo de educación que apunta a formar un hombre armonizado en inteligencia, emoción y voluntad mediante acciones físicas.



El taekwondo como instrumento de la educación, establece el propósito de su práctica: hacer del practicante un verdadero ser humano, esto es, mejorar la salud mental y la condición física del hombre, debiendo comprender los principios de las técnicas orientadas a la paz y a mejorar la adaptabilidad a una vida humana más amplia a través de una disciplina constante.

EL TAEKWONDO COMO DEPORTE MODERNO TIENE TRES METAS IDEALES: FORTALEZA - VELOCIDAD - EXACTITUD .



Se ha demostrado en congresos médicos internacionales, que es un deporte de gran utilidad en la formación de escolares. Pueden practicar los niños de ambos sexos a partir de los 6 años, ya recién desde esta edad están maduros para su aprendizaje. Se enseña el uso de las piernas y los puños a través de un camino físico, mental y espiritual; enfatizando el respeto, la disciplina y la amistad .

Existen cientos de casos de niños que se ha dado un cambio rotundo en su conducta (para bien), tanto en la casa como en la escuela y en el medio en que habitualmente de desenvuelven. 

La enseñanza en el niño



El primer gran descubrimiento del niño es su cuerpo. Todas sus vivencias, emociones y sensaciones serán comunicadas a través de él; la práctica del taekwondo brinda la posibilidad de que el niño tome conciencia de cada segmento de su cuerpo.

Dedos, manos, articulaciones, todo puesto en marcha con ejercicios localizados y adaptados a los movimientos del niño; cuanto más variadas y numerosas sean sus experiencias motrices, se encontrará en mejores condiciones para desenvolverse en su vida futura.

Así también se mente desarrollará las bases de la concentración, la disciplina, y una sana y fortalecida confianza en sí mismo.

La formación básica del taekwondo, es preferentemente para defenderse, no para atacar. Es una canalizador en el manejo de la agresividad para no ejercer la violencia.



La filosofía del taekwondo bien enseñada es algo más que una técnica de defensa personal. Es una postura de aprendizaje y sabiduría, saber evitar una pelea es mejor que saber como golpear.

Aprender desde chico como existe la posibilidad de tener sin exhibir lo que se tiene, es una manera de crecer.

Acaso no necesite luego, con los años, imponerse por la fuerza para llegar a ser grande, y esa será la gran victoria del espíritu, la gran victoria del hombre.

Mediante distintas tareas y variadas ejercitaciones, se trata de inculcar y fomentar en el niño el compañerismo y el trabajo en equipo, así como la importancia individual dentro del grupo.



Con el tiempo, todos estos aspectos ayudarán a templar el carácter de los niños. Aquellos muy agresivos atemperarán su conducta, notándose pronto progresos en su comportamiento, siendo más calmos y dándose cuanta de los que está bien y de los que está mal obrando conforme a ello, teniendo más respeto por sus semejantes. Por el contrario, los niños introvertidos y muy tímidos logran afianzar la seguridad en sí mismos, teniendo mayor confianza, mayor iniciativa y aprender a valorarse por sí solos.



El taekwondo desarrolla los elementos necesarios y muestra el camino para completar la formación individual y espiritual del niño enfrentándose a la sociedad y ser parte integral de ella.

El deporte es mucho más que la simple actividad física y, si se enseña en una forma apropiada acorde a los intereses del niño, puede convertirse en un hábito muy favorable para él. Los padres de estos niños deben ser conscientes de que si no practican deporte durante la infancia, probablemente tampoco lo harán durante su vida adulta.

El ejercicio físico de los párvulos suele llevarse a cabo con miras al desarrollo de la psicomotricidad, la coordinación y el compañerismo. Desde los tres a los seis años, nuestros hijos están en la edad del juego y de la gimnasia de imitación, pero su cuerpo todavía no está preparado para soportar ningún ejercicio de potenciación muscular. La actividad física de este período estará dominada por el juego y el deber: 

Poner énfasis en adquirir soltura, agilidad, equilibrio, fuerza.

Evitar la competitividad y potenciar el compañerismo y la lealtad hacia todos los miembros del grupo.

Inculcar desde el principio que lo importante es practicar un deporte, no de ser campeón.

Divertir.

Beneficios:

  • Aumenta la resistencia cardiovascular.
  • Mejora la resistencia y la fuerza muscular.
  • Aumenta la flexibilidad .
  • Potencia el conocimiento del propio cuerpo.
  • Ayuda a desarrollar mejor y más rápidamente las capacidades de coordinación.
  • Aporta el control de un alto nivel de movimientos básicos que permitirán en el futuro realizar un forma óptima el trabajo técnico deportivo.
  • Ayuda a ganar seguridad en sí mismo y aumentar la autoestima.
  • Favorece la autoestima dándose cuenta que es capaz de dominar su cuerpo en el entorno.

Debemos tomar consideración que un niño en la práctica del taekwondo es objeto de cuidados y exigencias marcadas, alentarlo a tener buenos rendimientos en la escuela, enseñarle a relacionarse con todo tipo de compañeros, ofrecerles modelos con los cuales se identifiquen que resalten el valor de sus padres y no la de héroes absurdos.



El niño adquiere un nuevo concepto de sí mismo, basado en la auto confianza y valoración que lo conduce a los preceptos del taekwondo: PERSEVERANCIA, ESPÍRITU INDOMABLE, INTEGRIDAD, AUTOCONTROL Y CORTESÍA.

Por Prof. Pedro Cambiaso. 5º Dan Taekwondo ITF